Tu voz es tu principal arma, cuídala, antes de acudir a las pruebas de ingreso, no hagas nada que pueda perjudicarla, como exponerte a corrientes de aire, gritar en exceso o sobretodo, fumar.
Encuentra tu registro. Escoge las canciones que te sean más fáciles de interpretar. Tómate tu tiempo para encontrar la tesitura adecuada, puede ser la clave del éxito de una interpretación.
Escucha mucha música, mírate muchos vídeos, estudia los movimientos de tus artistas favoritos y fíjate cómo se mueven en el escenario. ¿Quién sabe?, tú mismo podrías tener que llenar un escenario similar en los próximos meses…
Ya hemos hablado de tu voz, ahora le toca el turno a tu expresividad: Conócete bien, no tengas miedo a trabajar frente al espejo tus movimientos y tus expresiones.
Tu aspecto es tu tarjeta de presentación, así que: cuida tu "look", la presencia también cuenta
Aprende a comunicar. Con tus gestos puedes complementar el mensaje que estés cantando, no tengas vergüenza de mostrar lo que la canción te sugiera.
No te cortes y ten confianza: Para ser artista hay que tener morro, así que imagínate que el jurado es un fin para conseguir tu sueño, nunca un obstáculo.
Ten constancia: No existe el talento sin voluntad. Trabaja tus interpretaciones, estudia los textos, conoce tus recursos interpretativos y ensaya las veces que sean necesarias antes de presentarte a un "casting". Recuerda lo que dicen: la inspiración, es más útil cuando te llega trabajando.
Nunca te des por vencido. Si no lo logras en esta ocasión, trabaja los puntos que necesites mejorar. Las cosas nunca salen en el primer intento.
Y ante todo, disfruta con tu interpretación y no tengas miedo de esforzarte o trabajar duro. Tarde o temprano, todo tiene su recompensa.